Americana entallada en tweed camel con cuadro príncipe de Gales. Solapa de pico, dos botones en símil carey, tres bolsillos de vivo con solapa. La pieza que convierte cualquier vaquero en un uniforme de otoño.
El tweed no se pone de moda ni pasa de moda. Simplemente espera a que llegue octubre.
Esta americana lleva el cuadro príncipe de Gales tejido en tonos tierra, con esa textura irregular que solo da la lana cardada de verdad. La solapa de pico marca el pecho con autoridad; los dos botones en resina símil carey cierran justo donde la cintura empieza a estrecharse.
Tres bolsillos de vivo con solapa —dos a la cadera, uno al pecho— rompen la superficie sin romper la línea. Por dentro, el corte sigue la espalda sin sobrar tela en ningún sitio: entallada donde debe, holgada donde hace falta moverse.
Es la chaqueta que se saca del armario cuando el aire cambia. Sobre camisa vaquera y colgante de oro viejo, con el vaquero recto y el mocasín de borlas —la versión de campo que nunca ha pisado el campo, y no lo necesita.
Cuidados:
Limpieza en seco recomendada. No usar secadora. Planchar a baja temperatura, con paño protector. No usar lejía. Airear entre usos en lugar de lavar